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Conforme a lo que hemos visto hasta ahora, 1 de Corintios es una carta apostólica contra las sectas, escrita para una iglesia dividida en sectas, y la Iglesia Cristiana del Siglo 21 es solamente sectas. Y las sectas son organizaciones sociales poderosas ante cada creyente de las mismas en lo particular, son potestades. Como está escrito: Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.(Efesios 6:12)

Es dificil aún para nosotros considerar mi amada 'iglesia' como una potestad dominante, más las evidencias presentadas por las Sagradas Escrituras hasta ahora en nuestro estudio, nos cuentan de la existencia de los perros y cerdos que asechan se presente una herejía para saltar sobre sus presas y despedazarlos. Y ¿qué sería un hereje? Un hermano 'indocto', es decir, uno que no es profesional en la teología de la secta, que de pronto encuentra que un pasaje de la Santa Palabra de Dios contradice formalmente algun aspecto del credo oficial o creencias oficiales de la Secta, y pretende, presentarlo a sus hermanos. Más continuemos con la enseñanza Paulina al respecto de las sectas.

El apóstol pablo es advertido por los hermanos de Cloé, de que había contiendas en la iglesia de Corinto (1 Corintios 1:11), rogándoles por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.(1 corintios 1:10) Para que todos tuvieran la mente de Cristo.

Cristo: Poder y Sabiduría de Dios

Maldito el que confía en el hombre y no en el Señor. Porque ha enloquecido Dios la sabiduría de los sabios, complaciéndose en la locura de la predicación del Evangelio Eterno, que es tropezadero a los que se pierden, pues siendo carnales no pueden discernir las cosas espirituales escondidas en las Escrituras. Esto es el Cristo Crucificado. Para que nadie se jacte en su presencia.

Porque la Revelación es por el Espíritu

Hermanos míos. Donde no hay poder no hay revelación, porque la fe se basa en el Poder de Dios, en cosas que no suben a la imaginación de los hombres. Porque humanamente, ninguno de los hombres puede saber los secretos de Dios, sino el Espíritu de Dios, quien a su vez lo cede a quien otorga poder.

Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. (1 corintios 2:14)

CADA UNO MIRE CÓMO SOBREEDIFICA

El Crisol de Fuego

El apóstol Pablo en 1 Corintios 3, nos presenta una primera forma de juicio en la iglesia, tal y como lo muestra la ilustración arriba. La obra de todo edificador será probada como el fuego prueba la calidad del oro. Sea lo que sea que haya sido edificado como credo y prácticas de las iglesias, será probado como se prueba el oro al ser refinado en fuego. Lo que esté fundado en la Roca de la Eternidad, permanecerá para siempre, lo que no resista la prueba, será estopa.

Cada generación la ciencia se multiplica, y las nuevas generaciones no tienden a reconocer la grandeza de los hombres del pasado, poniendo su confianza en el Poder de Dios. Son estas nuevas generaciones, estudiando diligentemente las Sagradas Escrituras, quienes descubrirán los errores, y las cosas de hombres enseñadas como venidas del Evangelio Eterno.

Citamos a Martín Lutero, Juan Huss, Wieclieff, entre otros tantos, que estudiaron las Sagradas Escrituras y encontraron que los credos de su iglesia no eran conforme a las Sagradas Escrituras, unos lucharon y fueron quemados, otros lograron sobrevivir y dejar su legado a las futuras generaciones, como que La Justicia viene por la Fe Sola.

Las Muchas Aguas

Desde Isaías 28, cuando el Creador nos presenta el fundamento de todas las cosas espirituales, el Evangelio Eterno que viene de Dios, La Palabra... nos muestra que esta piedra preciosa, de cimiento estáble, será piedra de tropiezo a los que se pierden, y seguridad para los Hijos del Altísimo. Porque las Aguas la probarán.

La figura, el diagrama viene a coincidir exactamente con la Parábola de los cimientos de nuestro Señor Jesucristo en Mateo 7. Una gran inundación pasará y probará, y diferenciará las cosas eternas y espirituales, que permanecen, de las cosas terrenales y pasajeras, que son arrasadas y descartadas. El Juicio de las muchas aguas declarará la ruina eterna de toda edificación, de todo credo, de toda enseñanza de los hombres.

El Juicio de los Ministros y el Juicio de los Láicos

La secuencia de las dos Apostasías mayores de la Iglesia señalan que primero es el Juicio por Fuego, con el Espíritu y Poder de Elías contra los ministros de Jezabel (Tiatira); éste es el juicio de los Ministros Flama, más Elías huye, ante la amenaza de Jezabel, y esta es la segunda apostasía que será juzgada por las muchas aguas, los laicos de toda nación, tribu, lengua y pueblo, la gran multitud, para superar la prueba de Laodicea. Los detalles de los diagramas de estas cosas serán presentados a su consideración, más adelante.

Las consecuencias de la Carnalidad

La Iglesia de Corinto del siglo primero, como la Iglesia Cristiana del Siglo 21, son carnales por causa de las sectas, que se originan cuando alguno de los hermanos comienza a pensar más de lo que está escrito, y se hincha, se hace vanidoso y orgulloso, y por su culpa los unos y los otros se inflan unos contra otros. (1 Corintios 4:6). Porque este hermano se llena de seguidores que defienden sus ideas y teorías.

Los sectarios de Corinto reinaban sin Pablo y el Espíritu Santo, y no podemos decir lo contrario de la Iglesia Cristiana del Siglo 21, cada 'iglesia' es un reino independiente del Reino de los Cielos, cuyo trono dirigencial está ocupado por el Espíritu Santo Consolador. Los pecados pululan en las iglesias carnales, según se explica al comienzo del capítulo 6 de 1 de Corintios.

Negando al Señor

Es necesario distinguir los dos niveles de la fornicación. La carnalidad da origen a pecados de la carne en el seno de la iglesia; pero el entregar los miembros del Cuerpo de Cristo a una 'iglesia' es fornicación contra el Cuerpo de Cristo, la Verdadera Iglesia del Señor. Porque: ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. (1 Corintios 6:15-16).

Dice claramente que cuando tomamos un miembro del Cuerpo de Cristo, y lo asignamos a una ramera, estamos en fornicación contra el Cuerpo de Cristo, esto es, cuando lo asignamos a una 'iglesia', dejando de ser miembro de Cristo para testificar: "Yo soy de la 'iglesia' equis". No debemos olvidar que no encontramos miembros en el Cuerpo de Cristo, sino que todos somos miembros de una 'iglesia', de lo cual hemos de arrepentirnos, por negar a nuestro Señor; de manera que si lo negamos, Él también nos negará a nosotros.