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El Ojo de la Secta

Nos enseña el Divino Maestro en Mateo 6:22-23: La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?

En principio podemos considerar el ojo como las ventanas de una casa. Cuando las abrimos, el ojo se abre, es vidente, entonces la luz de afuera penetra el interior iluminándolo todo; cuando las cerramos, el ojo cerrado es igual que el ojo ciego, entonces las ventanas son como paredes, que no permiten la entrada de luz al interior y todo queda en tinieblas. Más si hablamos de la calidad de la visión, se trataría de ventanales de vidrio, unos de los cuales son transparentes y dejan pasar la luz de afuera, esa es la calidad deseada, mientras que la calidad no deseada estádada por ventanales de vidrio que son opacos, y no permiten que la luz penetre al interior.

La ingeniería de sistemas, el sistema biológico y el sistema social son simples niveles de una misma cosa. Así el Ojo y Lámpara del individuo es lo que llamaríamos su tercer ojo, el ojo del entendimiento, que nos ayuda a discernir las cosas espirituales que nuestros ojos terrenales no pueden percibir. Una persona necia, sin entendimiento, es ciega; una persona sabia, puede ver todo. La fe nos permite ver las cosas que no se ven.

En el nivel de los sistemas sociales toda función es ejecutada por un organismo, aún ésta no sea su única función. La fe en una organización sectaria es la capacidad que tiene para ver las cosas celestiales, y la falta de fe es ceguera. Cuando traducimos ésto a una función llamada Ojo, el cual es bueno cuando deja pasar la luz y malo cuando no la deja pasar al interior, estamos ante el hecho del discernimiento espiritual del cuerpo directivo de la secta, en una relación con la revelación de la verdad o cantidad de luz que viene en aumento. Basta al ojo quedarse en el pasado para quedar ciego, esto es, si no recibe nueva luz, si no se renueva el Credo, entonces el ojo está ciego.

Ojo Ciego: Lámpara Apagada

El Ojo ajeno

Mientras que el apóstol nos recomienda: Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos (2 Corintios 13:5), nuestro señor Jesús-Mesías establece mandamiento: No juzgueis, para que no seais juzgados (Mateo 7:1) ... para que no juzguemos a los demás, porque lo que creemos es verdad para nosotros.

¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?...¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. (Mateo 7:3 y 5).

¡Secta! ¿Y porqué buscas errores en el Credo de otra secta, y no quieres buscar errores en tu propio Credo?... ¡Hipócrita! busca primero los errores en tu credo, y entonces verás bien para sacar el error en el Credo de tu secta hermana.

La carnalidad del sectarismo se deja ver claramente en la posición de los Ministeriales de las 'iglesias-sectas' del Siglo 21, Que dice poseer la Verdad de Dios en sus creencias, perfectas, por lo que no hay nada que buscar allí, no hay nada que revisar; mientras que se dedica a escribir libros soobre las creencias erróneas de las demás sectas, señalando la paja en el ojo ajeno. Pretende ser Sepúlcro blanqueado, limpiando todo lo de afuera, y dejando lo de adentro lleno de inmundicias.