Un día para Dios es como mil años

En la iglesia primitiva, nuevos conversos comenzaron a inquietarse con respecto a la 'pronta' venida del Mesías (Cristo), y en sus murmuraciones decían: ... ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. (2 Pedro 3:4) ;

La respuesta del apóstol dice: Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. (2 Pedro 3:8) ; basado en lo antes escrito en el libro de los Salmos, que dice: Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche. (Salmos 90:4) ;

El problema planteado por el desconocimiento de estos nuevos conversos acerca de los tiempos, obliga a Pedro a citar los Salmos, y a poner al descubierto la enorme diferencia entre lo que representa un día para el Eterno, y lo que ha sido llamado un día para los mortales habitantes de la tierra. De hecho, hemos de verificar que para los Judíos un día para Dios equivale a siete mil (7,000) años terrenales; de manera que toda una semana sería por lo menos, equivalente a 49,000 años, aunque creemos que en realidad esta cifra es bastante modesta.

Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. (Genesis 2:16-17) ... Los Judíos han establecido que desde que Adán fuera echado de Eden, hasta el presente mes de agosto del 2016, han transcurrido 5776 años, del total de siete mil (7,000) que ellos proyectan que durará este día para Dios.

Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. (Genesis 2:16-17) El determinar quien profetiza mejor lo que eventualmente pasó cuando Adán y la mujer comieron del fruto prohibido provoca muy, pero muy serios problemas, porque al final testifica la Santa Palabra de Dios que no solamente sobrevivieron este día, sino que contaron siglos de existencia, tal y como había predicho la Serpiente Antigua que se llama diablo y Satanás. Hay quienes especulan que el Creador decidió faltar a su promesa perdonandolos, y matando en su lugar el Cordero con cuyas pieles vistió la desnudez de ellos, en una acción que más parece el acto desesperado de alquien que es tomado por sorpresa por los hechos ocurridos, y no por Aquel Omnisapiente Eterno que planifica cuidadosamente todas las cosas antes de actuar.

Creemos, y verificaremos si es así, a través del presente estudio de los tiempos, que en realidad el Creador se refería a un día, pero a un día de los que son para Dios, según nos muestran el apóstol Pedro y los Salmos... un día que no terminaría sino hasta cuando el Dragón, la Bestia y el Falso Profeta sean echados en el lago de fuego.