El Día del Genesis 2:17

Conforme a lo presentado hasta el momento, el Creador no opera con días literales de 24 horas, sino que los días para Dios son de mucho mayor envergadura, y se relacionan con el inicio y la conclusión de ciclos, no con tics tacs lineales de una misma duración. De ser así, la serpiente antigua, que se llama diablo y satanás, hubiera dicho la verdad en el Génesis 3:4-5, con relación al mandamiento del Creador y sus consecuencias, dado en Génesis 2:16-17, ya que al fin de cuentas Adán no murió ese día, como Dios le había advertido, salvo al hecho de que Dios no se refería a un día literal, a un día de 24 horas, 1440 minutos o de 86,400 segundos.

Esto parece indicar que el creador se refería a un día que los rabinos judíos han interpretado de siete mil (7,000) años de duración, que al año 2016, cuenta el año 5776 desde que Adán fue echado, arrojado del Edén. Cálculo con el que diferimos porque este día no guarda una relación con los segundos, minutos, horas, días, meses, años, años herculis o años vía láctea, sino con la terminación de un proceso de Corrupción que afectó a Adán y comenzó a surtir sus efectos el mismo día en que pecó. El día terminará cuando la Bestia, el Falso Profeta y el Dragón son echados al lago de fuego (Apocalipsis 19:20 y 20:10).

  1. Desde Adán hasta Moisés: La puesta del sol, inicio de la noche y el otoño: El período comienza con el pecado del Edén y la Entronización de la Serpiente como Príncipe de este mundo en el Trono que era originalmente de Adán.
  2. Desde Moisés al Mesías: La medianoche, el solsticio de invierno, que inicia el invierno de la humanidad: El período comienza con la promulgación oficial de la Ley de Dios, Su pacto, y la Independencia y fundación del Pueblo de Israel como Reino de Dios. La Ley establece el Juicio Final y la Condenación por el Pecado.
  3. Desde el Mesías a la Reforma Protestante: El amanecer, la salida del sol, la primavera: El período comienza con la Victoria del Mesías en la Cruz, por cuanto la Serpiente es quitada del Trono de Adán y echada a tierra, la Mujer es también echada a tierra, y el Mesías viene a ocupar el Trono de Adán sobre toda la tierra.
  4. Desde la Reforma al Juicio Final: El mediodía, que inicia el Verano; profundidad del Reino de la Luz: El período comienza con la Reforma Protestante y la entronización de la Justicia y la Fe en la Iglesia (Primer Juicio en la Iglesia); a la mitad de su tiempo el Segundo Juicio, y la posterior entrada a una Nueva Dimensión del día, con la destrucción de la Bestia, el Falso Profeta y el Dragón. (Apocalipsis 19:20 y 20:10). Adan, la Mujer y la Serpiente.

De la Tarde a la Medianoche: Desde Adán hasta Moisés.

Este período comienza con la tentación y el pecado de Edén y sus primeras consecuencias. Como es obvio, el orden de jerarquía inicial era Adán-Mujer-Serpiente, tras el pecado el orden se invirtió en Serpiente-Mujer-Adán; porque la Mujer obedeció a la Serpiente, y Adán obedeció a la Mujer antes que al Creador. UNA PRIMERA CONSECUENCIA FUÉ QUE EL HOMBRE (ADÁN) FUÉ ECHADO DE EDEN. Echó, pues, fuera al hombre... (Genesis 3:24), obsérvese bien, NO ECHÓ LA MUJER, sino que muchos "SOBREENTIENDEN" que al echar al hombre se echó a la mujer, sin embargo otras evidencias mostrarán que la Mujer permanece arriba, en Eden. Para aclarar estas cosas es necesario estudiar otros apartados del presente estudio Tales como la Imágen y Semejanza, la Promesa del Génesis 3:15, etc.

La Serpiente Antigua asume el Trono de Adán en Eden

El pecado de Eden, y la entronización de la serpiente como Rey de reyes y Sacerdote de sacerdotes, marca el inicio de la primera mitad del día y la primera de las estaciones del día, la prima-noche, que discurre entre Adán y Moisés. La humanidad queda en manos de la Ley del Pecado y de la Muerte, tiempo en el que los hombres pecaban, pero no como Adán, que desobedeció un mandamiento directo de Dios, porque Dios no había promultado ley. (Romanos 5:12-14) La población humana crece y se dispersa, y pronto comienzan a surgir las naciones del mundo y sus primeros imperios. Durante este período Dios trata con Abran, cuyos hijos son trasladados a Egipto, donde se hacen esclavos por 400 años.

De la Medianoche al Amanecer: Desde Moisés al Mesías:

El Reino Terrenal de Dios.

La Medianoche, el Solsticio de Invierno y la Luna Nueva, están marcadas por la vida y obra de Moisés, siervo del Señor Dios, y con él, el surgimiento y formación del Reino de Israel-Judá, que permanecería hasta su destrucción por mano de los romanos. La estación de la madrugada o invierno, terminaría una vez llegado el Mesías, que es el Sol de la Justicia, el lucero de la mañana.

El establecimiento del Juicio de Dios basado en el Testimonio de Dios.

Antes de Moisés había pecado en el mundo, pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado (Romanos 5:13). Ciertamente hay indicios claros en algunos testimonios de que los hombres tenían conocimiento de los mandamientos y estatutos del cielo, quizá aprendidos de sus padres, sin embargo, lo aquí descrito, antes de Moisés no había una PROMULGACIÓN OFICIAL DE LA LEY, UNA PROMULGACIÓN GENERAL DEL CIELO, POR LO QUE EL CIELO NO POD͍A INCULPAR DE PECADO A HOMBRES IGNORANTES DE LOS MANDAMIENTOS Y SER JUSTO... el pecado es infracción de la ley (1 Juan 3:4).... pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado (Romanos 5:13).

La palabra de Dios testifica claramente que habrá quienes serán juzgados sin ley, por la ley escrita en sus corazones. Al terminar el día de Adán, habrá un juicio para todos los hombres ante el Juez del Universo. Por sus obras, conforme al Testimonio que el Señor Dios dió al pueblo de Israel en su propia boca, y el que también escribió con su propio dedo; no a través de mediadores. Porque el pecado es la transgresión de la Ley, y porque la paga del pecado es muerte.

Israel-Judá: El pueblo Santo de Dios: Establecimiento de un Lugar Santo.

Desde el día de la primera pascua de Israel, surge el pueblo santo de Dios, el hijo de la esclava egipcia (Agar), una semejanza de hombre sujeta a la muerte, como también el Mesías prometido vendría sujeto a la muerte. Como pueblo santo de Dios comparte su historia con el Mesías desde que es bautizado y hasta su ministerio de tres años y medio en Judea; y así como Caín-Set, volverá a ser en el tiempo del fin, para ser el reino eterno del Mesías.

Por Israel-Judá preguntamos: ¿Qué cosa es un lugar santo sino el lugar donde habita el santo? ¡Porque el santo santifica el lugar!.

Sin embargo quien dispone las normas del reino y el sacerdocio durante la noche de la humanidad es el enemigo de las almas. Israel-Juda vivió en el tiempo en que el Lugar Santísimo estaba ocupado por el enemigo de las almas, por el acusador de todos los hombres, por un espíritu que induce al pecado y a la muerte con poder.

99% del tiempo de Israel-Judá, la madrugada y el invierno del día de Adán, los ciudadanos del pueblo santo morían, pero no podían alcanzar misericordia de parte del Rey de reyes y el Señor de los señores o Sacerdote de los sacerdotes, la serpiente antigua que crecía hasta convertirse en un gran dragón escarlata. La puerta del cielo, que es el velo interior del santuario, estaba cerrada a toda misericordia sacerdotal. A este 99% del tiempo de Israel-Judá se le llama el contínuo, y está representado por el sacrificio diario y todo sacrificio por pecados. Sin embargo, se aproximaba inexorablemente la semana, la semana de Dios, el amanecer del día, la salida del sol de justicia, el lucero de la mañana.

Del Amanecer al Mediodía: El pueblo que andaba en tinieblas vió gran luz..

El reino de la luz comienza cuando el Sol de Justicia y Lucero de la Mañana, viene a ser Rey de reyes y Sacerdote de Sacerdotes o Sumo sacerdote eterno. El alma viviente, Jesús de Nazaret, es en carne humana mortal y es en el Espíritu Santo del Hijo de Dios. Y el Espíritu Santo del Hijo de Dios es Jesús de Nazaret, y el Hijo del Hombre y Mesías prometido, es también Jesús de Nazaret. El Espíritu Santo del Hijo de Dios y el Consolador y Espíritu de Verdad, también estuvo en la cruz, y es el alfa y la omega, y el principio de la creación de Dios.

El Sol de Justicia, el Lucero de la Mañana.

Y el pueblo que estaba en tinieblas, vió gran luz (Isaías 9:2; Marcos 4:16). Dios es espíritu y es santo; el Espíritu Santo - Hijo de Dios, predestinado desde la eternidad para esto, comienza un nuevo capítulo de su obra por la humanidad. Sencillamente, entra en María y provoca la concepción de una criatura mortal, con la cual surgirá del vientre de esta mujer, haciéndose también hombre, el Hijo del Hombre, el Mesías prometido para traer bendición a todas las naciones.

Tuvimos entre nosotros a Jesús de Nazaret, el Mesías-hombre, que fuera arrebatado arriba para Dios, y que está sentado en el trono de Adán. Sin embargo el Espíritu Santo - Hijo de Dios ahora tiene por miembros de su cuerpo a Nuestro Señor Jesucristo-hombre, sentado a la diestra del Padre, y a todos los creyentes que hemos sido bautizados en el Cuerpo de Cristo, según la palabra. Tenemos un Mesías-hombre y un Mesías Corporativo, el Espíritu Santo - Hijo de Dios obraba en toda su plenitud en Jesús de Nazaret, y hoy obra en toda su plenitud en la Iglesia, Cuerpo de Cristo y Templo de Dios, pero este cuerpo no es de uno, sino de muchos, como Adán, una semejanza de hombres.

El Espíritu de Dios viene a la Iglesia para VIVIFICAR mediante SANTIFICACIÓN de los creyentes al ser EDIFICADOS EN LA VERDAD, y ser PERFECTOS EN UNIDAD. Que en la Iglesia hay Vivificación, porque el Rey de reyes y Señor de señores o Sumo Sacerdote, es el Hijo de Dios; recoge hombres muertos en pecado, los asimila en el Cuerpo de Cristo, y los Vivifica hasta la Resurrección del Cuerpo de Cristo.

Si bien, desde el advenimiento del Espíritu Santo a la Iglesia la vivificación obra de manera constante, como la línea ascendente de la temperatura de la tierra desde el amanecer, la Iglesia es una Nueva Creación, que como Adán es puesta a prueba en su propio día, que es el día del día de Adán.

De esta manera el día del día de Adán es también el día de la Iglesia. Esto es, un Quiasmo de siete tiempos, conocidos como las siete iglesias; donde el período de la mañana o primavera del día de Adán, la Iglesia Primitiva es entregada en manos del enemigo de las almas y su Inícuo, se sienta en el Templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. La Temperatura de la noche del día de la Iglesia, mide la magnitud VERDAD por elección de Dios; en su primera mitad, o noche, que es también la mañana o primavera del día de Adán, la VERDAD de la Iglesia Primitiva es atacada y destruída por completo.

Del Mediodía a Trascender:

El Inicio de la Reforma, la Lluvia Temprana.

El Mediodía del día de Adán, coincide con el amanecer del día de la Iglesia, en la Lluvia Temprana de la Primavera de la Iglesia. El sacrificio es de los creyentes en la reforma, surgiendo la Iglesia Protestante mediante el mecanismo de la protesta, siendo apoyada vigorosamente por la conveniencia de los pueblos distintos a Roma.

La Apostasía Omega de la Iglesia y la Lluvia Tardía.

El mecanismo aplicado para la Reforma de la Iglesia, se convierte pronto en una retranca para el avance del pueblo de Dios en el conocimiento de la verdad. Los Ministros de las Iglesias Protestantes, alcanzan el estado Laodicense, sus llamas se apagan, se hacen tibios y merecedores de que el Señor los vomite de su boca. Ellos reinan en el Trono del Templo de Dios.

Mientras la lluvia temprana representa el fuego Ministerial, la lluvia tardía representa el agua de los laicos, que barren el escondrijo de la mentira, y las casas 'iglesias' no fundadas sobre la roca, serán barridas junto con los ministerios que persistan en actuar como perros y cerdos. Las feligresías irán donde los ministerios roca, los ministerios arena, serán barridos y las iglesias triunfantes se harán solo una Iglesia Triunfante, que entrará en las bodas del Cordero.

La Iglesia reconoce su marido y se hace una con él, en las Bodas del Cordero

La Iglesia había perdido su marido, y por ello estaba libre de la ley de un marido, pero la Iglesia Triunfante realizará nuevas Bodas con su Marido, y serán Uno en el Cordero y Reino de los Cielos, la Roca de Daniel 2.