Introducción

Las ordenanzas de culto a las que se refiere Hebreos 9:1 no son más que los procedimientos a ser llevados a cabo por el Sacerdocio Levítico en la celebración de las ceremonias ordenadas por Dios. Estas actividades se repetían y se repetían a diario, así como en fechas específicas del calendario Israelita, año tras año, teniendo como fondo el Santuario-Tabernáculo o el Santuario-Templo de Jerusalén. Este es el Ayo que señala directamente al Mesías porvenir, por lo cual se trataba de ceremonias proféticas, interpretadas en rituales.

Estudiaremos el Ceremonial Levítico haciendo una introducción a través del Calendario Ceremonial de Israel; destinado a repetirse exactamente cada día de cada año, por lo que cada año representa la historia profética del pueblo de Israel antiguo, desde Moisés hasta el Mesías, muchas cosas de las cuales aún se encuentran tras el velo que el Señor impuso a Israel bajo pecado, (Gálatas 3:22) para que viendo no vea, y oyendo no entiendan antes de que ocurrieran. Esta historia abarca una estación, el segundo cuarto del día de Adán, desde Moisés al Mesías; una estación que comienza el primer día de Pascua, celebrada en Egipto, hasta la destrucción de Judea por los romanos.

La Iglesia es hija de Israel y de Sión; Si la caída de Judá fué para bendición de los Gentiles, cuánto no serán las bendiciones derivadas de su restauración.