La Parábola de la Verdad

El desarrollo de la Verdad del Evangelio Eterno en el pueblo de Dios es semejante a la estructura del Templo de Jerusalén, que es primeramente edificado por Salomón y sus asistentes, que luego es saqueado por los babilonios en una primera etapa, y en una segunda etapa lo destruye hasta quemar sus fundamentos. Cumplido el tiempo determinado, Esdras y sus compañeros "salen" de babilonia con el propósito de reedificarlo, y en una primera etapa reconstruyen solo el Altar y restablecen el culto, sin embargo hay enemigos en los alrededores que logran detener la obra temporalmente, y a pesar de ello, al final, por las profesías de Ageo y Zacarías, el pueblo se levanta y termina la obra de la restauración del Templo, al que muchos llaman el segundo templo de Jerusalén.

Así promete el Señor en Jeremías: Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. (Jeremías 31:33). Llegado el momento, el Señor llama a los Gentiles, que ocuparán el lugar de Efraín o el Israel de las diez tribus, como las ramas injertas, y les manifiesta, a través del apóstol Pablo: Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu. (Efesios 2:19-22)

De manera que enseñar y educar, vienen a ser sinónimos de edificar, de edificar el Templo Celestial y Santuario de Dios en las mentes y corazones de los creyentes; un mismo y único templo en todos, el templo y santuario de la Verdad, del Evangelio Eterno. De tal manera que en Jeremías el creador es bastante, bastante claro en cuanto a la mente y el corazón. No solamente Educa la mente con el conocimiento académico de la Verdad del Evangelio Eterno, sino que además Educa nuestros corazones, nuestros sentimientos, nuestras emociones; por cuanto ambos unidos edifican FE.

Por tanto, se confirma que la Obra Principal del Divino Maestro, el Espíritu Santo Consolador, que nos lleva hacia toda la verdad del Evangelio Eterno en Jesús el Mesías, consiste en Edificar el Templo Celestial en nuestras mentes y corazones, como está escrito: "El edificará casa a mi nombre" (2 Samuel 7:13),

Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto. (Proverbios 14:18). Así el Espíritu de Dios nos revela a Jesús el Mesías a su pueblo, sin embargo esta obra no solamente llevaría decenas de generaciones, sino que además no estaría libre de tropiezos. Primero habrá que superar a Babilonia Espiritual, y luego a aquellos que detienen la obra de la reedificación del santuario celestial.

Iglesia Primitiva

No es en vano que el Señor relaciona el Imperio Romano en sus dos etapas, pagana y papal, con la Babilonia Espiritual. De la misma manera en que los babilonios realizaron un primer zaqueo a la ciudad y al Templo de Dios, llevando prisioneros y vasos sagrados, el Imperio Romano de los Césares desató una terrible persecusión contra la Iglesia Primitiva, con grandes asesinatos públicos, no obstante esto no la detuvo, sin embargo las creencias de los fieles no variaron, a pesar de que el Imperio tenía bajo amenaza a sus principales. De la misma manera en que babilonia retorna y esta vez destruye el Templo de Jerusalén hasta los cimientos, las creencias del Evangelio Eterno son destruídas y sustituidas por creencias de hombres, en la Iglesia Medieval del Sacro Imperio Romano, dejando literalmente el Santuario Celestial destruído hasta en sus fundamentos.

Una vez cumplidos los tres tiempos y medio (3.5, media semana) dados al Inícuo sobre la Iglesia, (los 3 años y medio de sequía) entonces Esdras y sus amigos reciben el permiso de retornar a restaurar, a reconstruir el Santuario. Este es espiritualmente Elías, quien profetiza tres años y medio (3.5) años de sequía, y luego reta a los ministros de Jezabel al Monte Carmelo, donde los derrota. Igualmente es la Reforma Protestante, cuyo primer acto victorioso se encarna en Martín Lutero, que realiza el acto de Elías en el Carmelo en la ciudad de Worms, dando inicio formal a la iglesia. El poder clerical de Roma se ve resquebrajado una vez más con la reforma, pronto le sobrevendrá la pérdida de su poder civil, por parte de Francia. Un ángel anuncia este suceso: (Apocalípsis 14:8).

De la misma manera que la obra de Esdras y sus amigos no puede ser continuada más allá de restaurar el Altar y establecer el culto, y de la misma manera en que sorpresivamente Elías huye ante la amenaza de Jezabel, la obra de la restauración del Templo de Jerusalén es detenida por las conspiraciones de los enemigos que aún habitaban en la tierra de los Judíos. La visión de un Templo de Jerusalén, donde solo existe el Altar del Sacrificio, porque ninguno quiere reedificar la casa de Dios, dedicándose cada uno a restablecer su propia casa, es la imagen que proyecta la desidia LODICENSE, la Iglesia que duerme con su lámpara apagada. La Reforma se detiene por el efecto del mismo mecanismo que le da orígen, de pronto los ministros de las sectas se hacen expertos en detener las herejías, y las nuevas herejías se hacen cada vez más pequeñas, hasta ser reducidas a grupúsculos sin influencia sobre las grandes iglesias. Finalmente, el Templo de Esdras, es la Iglesia Restaurada, el Templo Restaurado, resultado de que las profecías de Hageo y Zacarías logran levantar al pueblo del letargo, para que termine la obra. En el caso de la Iglesia, los llamados vienen por la Parábola de las Diez Vírgenes y el Mensaje del Testigo Fiel y Verdadero al Ángel de la Iglesia en Laodicea.

¿En cuál punto de esta parábola de la Verdad se encuentra la Iglesia del Siglo 21?

¿Cuál es el estado de las creencias sobre el Evangelio Eterno escritas por el Espíritu de Dios en las mentes y corazones de los creyentes del siglo 21? Esta es la medida de la riqueza del ángel de la iglesia en Laodicea, ¿es rico en verdad? ¿a quién creeremos al Testigo Fiel y Verdadero o a los hombres? ¿Nos encontramos ante un Templo de la Verdad que solo ha sido restaurado en cuanto al Sacrificio, quedando todo lo demás por erigir restaurando las creencias de la Iglesia Primitiva?

El Señor nos llama a estar atentos, vigilantes al cumplimiento de las profecías: En el año de 1947 sucedió el hecho histórico trascendente, como primer resultado visible de la Segunda Guerra Mundial, la restauración del reino de Israel: Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente. (Apocalípsis 14:1), éste es también el aviso que dice: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! (Mateo 25:6) Eterno.