El Conflicto por el Santuario Celestial: Apóstoles vs Apóstatas

En el principio la serpiente engaña al hombre y asume su trono en Edén; así transcurre la noche del día de Adán mientras la serpiente crece y se desarrolla en el cielo, llegando a ser el formidable dragón escarlata que se le muestra en visión a Juan en el capítulo 12 del apocalípsis, el que asecha el nacimiento de Jesús para destruirlo.

Nuestro Señor Jesús el Mesías Hijo de Dios, muestra un registro inmaculado de pecados, y al morir ha vencido al dragón, de manera que es llamado por el Padre Celestial a ocupar el trono de Adán; entonces que Miguel y sus ́ngeles echan fuera al dragón y sus ́ngeles, a través de la escalera que es Casa de Dios y Puerta del Cielo, la Iglesia.

La Batalla entre Miguel y sus ́ngeles y el Dragón y sus ́ngeles de Apocalípsis 12, no es otra que la batalla entre la Iglesia del Mesías comandada por el Espíritu Santo Hijo de Dios, y las Religiones Paganas que dominaban el mundo de los gentiles; Miguel está representado en el Jinete del Caballo Blanco del Apocalípsis, el Caballo Blanco es la Iglesia Primitiva. En poco más de un siglo, el Cristianismo es proclamado vencedor, quedando el Paganismo echado por tierra; cuyos ministros pierden su trabajo como ministros paganos.

Esta es la batalla entre la Mujer y su descendencia, y entre la Serpiente y su descendencia predicha por el creador en Génesis 3:15, también profetizada en Apocalípsis 12. La Iglesia sale triunfando y para triunfar, propinando herida mortal a la cabeza de la bestia, mientras que la bestia destruye la nación de Judea, propinándole una herida en el calcañar.

Así dice la Santa Palabra de Dios, que el cuerno pequeño sería quitado no por mano (Daniel 8:25)

La Ofensiva de la Apostasía: Infiltración y luego Dominio de la Iglesia

El ímpetu del cristianismo parece victorioso en extremo, de manera definitiva, pero no es así, sino que viene la operación de Satanás, que sana la herida de muerte de Roma, estableciendo de sus cenizas un nuevo Imperio que estaría bajo el dominio de la Iglesia Cristiana, en cuyo Trono se ha sentado el Inícuo de 2 Tesalonicenese 2, el Cuerno Pequeño de Daniel 7:25 es puesto en autoridad sobre las naciones.

Esto se logra mediante la infiltración primero de lobos rapaces entre los corderos del Señor, quienes buscan amoldad el cristianismo a las viejas costumbres, y a las viejas idolatrías, como al poder político. Con el tiempo, los corderos no acceden a las altas posiciones de la Iglesia, hasta que el Inícuo asume el trono de la misma.

En la medida en que los infiltrados del Enemigo van ganando terreno en la iglesia, la Verdad comienza a ser empañada, y luego comienza a ser cambiada poco a poco; más cuando llega el Inícuo al solio, toda la Verdad es destruída por obra de los apóstatas, la obra de la restauración del imperio romano por el Dragón ha tenido éxito en la segunda batalla.

La Iglesia dirigida por el Inícuo permanecerá largo tiempo, pero también ella verá su fin, porque solo perduraría por los primeros tres y medio períodos de la iglesia, esto es, hasta la mitad de Tiatira.

La Contraofensiva del Apostolado verdadero:

LA REFORMA PROTESTANTE Y LA PRIMERA BATALLA POR LA RESTAURACIÓN DE LA VERDAD

A la mitad de la iglesia de Tiatira, la Reforma Protestante provoca el primer verdadero cisma de la Iglesia, comienzan a salir de la Iglesia Romana las Iglesias Protestantes, por cuanto el Odre de Roma no resiste el Vino Nuevo, las Herejías protestantes. Las Hijas de Roma no son sus aliadas, sino aquellas que la abandonan por mala madre.

No es secreto a ninguno que se trata de una Batalla Doctrinal, pues se protesta contra las doctrinas romanas contrarias a las Sagradas Escrituras, de ahí que la bandera de las Iglesias Protestantes el el retorno a la Biblia, así como Esdras leyó la ley al pueblo, la Biblia llegó a todos.

La Reforma Protestante es el Juicio de Fuego en la Iglesia, el Juicio de los Ministros; con el Espíritu de Dios queman los engaños más evidentes de Roma, restaurando los cimientos del Evangelio y el Culto.

LOS ENEMIGOS DEL PUEBLO DE DIOS LOGRAN DETENER LA OBRA DE LA REFORMA: LAODICEA

Hageo y sus Reedificadores del Templo de Jerusalén, habían restaurado el Altar y el Culto, cuando de pronto los enemigos del pueblo de Dios logran detener la obra, poniendo en evidencia cómo la Llama de la Reforma se apaga, cómo es que Elías huye después de recibir de Dios tan grande victoria sobre los Ministros de Jezabel.

El Ojo, la Lámpara, el Ministerio, el Ángel de la Iglesia se apaga, porque entonces las Herejías comienzan a ser tratadas mucho más hábilmente, los perros y cerdos de las iglesias protestantes se hacen cada vez más hábiles en cuidar su feudo, y todo atisbo de Herejía es eficazmente sofocado, echado fuera, para que monte su tienda aparte. Los cueros viejos se abren más fácil cuando se les echa vino nuevo, y el vino nuevo, para no perderse, requiere de un odre nuevo, de una nueva congregación. Así la Iglesia Protestante se atomiza en decenas de miles de pequeñas iglesias.

La postrer apostasía, la Apostasía Omega, está, se encuentra en los Ministerios de las iglesias protestantes, su Ojo, Lámpara y Ángel, que violenta flagrantemente el mandamiento del Señor en Mateo 7:1-5, lanzando sus perros y cerdos contra todo atisbo de Herejía, sin verificar si es o no verdad, solo porque es diferente.

LA TERMINACIÓN DE LA OBRA DE RESTAURACIÓN: EL JUICIO DE LA IGLESIA POR AGUAS

El Ministerio Laodicense se embriaga con su vino añejo; Los láicos, las muchas aguas toman la ofensiva de Evaluar Sus Propias Doctrinas, no las de otras Iglesias Protestantes; y con la fuerza de su número, logran imponer los cambios doctrinales que se aproximan poco a poco a Toda la Verdad, con el favor del Espíritu Santo del Hijo de Dios. Aquellas iglesias que se niegan a cambiar, son dejadas de lado, caen como aquellas casas edificadas sobre la arena de las opiniones de los hombres, pero las que están basadas sobre la Roca de la Eternidad, permanecen y sus escondrijos de errores son limpiados. Estas iglesias límpias entrarán a las Bodas del Cordero. Amén.