El Bautismo, 40 días en el desierto y Purificación del Templo

Mateo 3:13-17; Marcos 1:9-11 y Lucas 3:21-22 cuentan sobre el Bautismo de Nuestro Señor Jesús el Mesías de mano de Juan el Bautista en las aguas del Jordán, luego del cual es impulsado por el Espíritu al desierto, donde permanecerá por cuarenta (40) días, siendo tentado por el enemigo; al final de los cuales entrará al Santuario Terrenal de Jerusalén y lo purificará.

Se observa una secuencia de hechos

  1. Jesús es Sepultado bajo las Aguas y al resurgir de ellas
  2. El Cielo es abierto
  3. Desciende una Paloma sobre Jesús
  4. El Espíritu impulsa a Jesús al Desierto
  5. En el desierto Jesús es tentado por el enemigo
  6. Jesús entra en el Templo y lo Purifica

La Historia Bíblica Narra más adelante los siguientes hechos:

  1. Jesús es Sacrificado y muerto en la Cruz y Resucita al Tercer día
  2. Jesús asciende y asume el lugar de Adán en Eden
  3. El Espíritu Santo desciende sobre los Discípulos formando el Cuerpo Corporativo del Mesías (Cristo)
  4. El Espíritu a Pablo a la Predicación del Evangelio a los Gentiles
  5. En el Mundo el enemigo vencido busca a quien devorar
  6. La Reforma Protestante

Entonces Juan el Bautista, testigo de estas cosas como antes el Israel que observaba la ceremonia del Gran Día de la Expiación, observa cómo LA PALOMA IMPULSA AL HOMBRE AL DESIERTO, COMO SI ELLA LO LLEVARA A ÉL, Y LUEGO LO ABANDONA, como el Gran Día de la Expiación el hombre escogido, lleva el Macho Cabrío por Azazel al desierto y allí lo abandona.

Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: ... (Mateo 4:1-3) A su vez Marcos 1:12 reitera: Y luego el Espíritu lo impulsó al desierto. Lucas lo dice de esta otra manera: Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto (Lucas 4:1).

Mientras el Gran Día de la Expiación presenta a Israel-Judá lo mismo que Juan atestigua desde las aguas del Jordán, hasta cuando la paloma se lleva a Jesús el Mesías al desierto, esto es, cuando el Macho Cabrio por Azazel es tomado por el Sumo Sacerdote Levita, quien lo entrega a un hombre que se ve salir con el Macho Cabrío por Azazel al desierto, donde se sabe lo abandonará; Los Evangelios continúan la natración, cuando el Espíritu abandona al Mesías en el desierto, donde pasará cuarenta (40) largos días en ayuno, para ser tentado por el Enemigo. Allí vemos que el Mesías no es Satanás, sino que es llevado al desierto para ser tentado por Satanás; asimismo el Macho Cabrío por Azazel no es Satanás, sino que es llevado al desierto para ser tentado por Satanás, o lo que es mejor, para luchar contra Satanás y vencer, como Miguel y sus ́ngeles luchan contra el Dragon y sus ángeles y los derrotan, echándolos del cielo y luego, apresándolos para finalmente echarlo al lago de fuego.