La Iglesia Cristiana del Siglo 21

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. (Mateo 7:21-23).

No queremos ser contados con aquellos sinceros creyentes que ignorando las Sagradas Escrituras creen y actúan delante de los hombres de tal modo que el Señor se vea obligado a negarlos en aquel día, imaginamos que con gran dolor en su corazón. Porque no basta la sinceridad (1 Corintios 4:4) si es que lo negamos delante de los hombres (Mateo 10:33), le obligaremos a negarnos delante del Padre.

Hoy es la única oportunidad para asegurarnos de ello, verificando si lo que hemos creído y lo que practicamos como creyentes nos induce a negar al Señor Jesús, o nos induce a reconocerle y ser fieles, para recibir el galardón buscado. Este sitio es el resultado de muchos años de estudio en la búsqueda del conocimiento y la prudencia necesarios para no negar a mi Señor Jesús, invocando siempre la presencia del Espíritu Santo Consolador. Amén.

El Método de Estudio escogido

Isaías 55:6-13 permite a quienes además de leer, imaginamos y nos ubicamos mentalmente en la enseñanza, andar por esos caminos mas elevados de los hombres, por debajo de los caminos de Dios, que nos orientan atraves de la palabra escrita; 'a vuelo de astronauta', para desde estas alturas pensar en la realidad mas abarcante acerca de la Iglesia Cristiana en el Siglo 21. Éste es el método que utiliza la ingeniería de sistemas totales para adquirir conocimientos, ustedes tendrán la oportunidad de juzgar el método por sus resultados.

Asi encontramos que existen más de diez mil 'iglesias’, que han bautizado a todos los creyentes vivos y en las cuales milita activamente la gran mayoría de ellos. Entonces, la Iglesia Cristiana del Siglo 21 es el conjunto de mas de diez mil 'iglesias' independientes las unas de las otras, cuya existencia es comprobable facilmente a todo ser viviente, aunque algunos entiendan que son mas, mientras otros piensen que son menos.

De primera intencion, esta realidad parece encajar muy bien en la parábola profética apocalíptica de las diez vírgenes, del gran Maestro de Galilea, en Mateo 25:1-13, cuyo primer versículo dice:

Entonces el Reino de los Cielos será semejante a Diez Vírgenes

Bastará con confirmar el significado del número diez (10) en las Sagradas Escrituras, y verificar si en realidad encaja con lo que llamamos un conjunto total que es aquel de número variable, pero que engloba todos sus elementos. Recomendamos ver
https://lasteologias.files.wordpress.com/2009/12/numerologia20biblica.pdf

¿Que son las 'iglesias'?

Cuenta la historia universal que al igual que el Imperio Romano de los Césares, la Iglesia Romana se dividió, en el año 1,054 d. C., en una iglesia oriental, llamada Ortodoxa, y una iglesia Occidental, Romana; cuando los obispos de oriente quisieron añadir una pequeña clausula al Credo, provocando asi, el gran cisma.

Pero a las que nosotros llamamos 'iglesias', son las que comienzan a surgir desde el Cisma Luterano de la Iglesia Católica al final del medioevo.

Por tratarse de problemas de Credo, de Creencias, de Dogmas, de Doctrinas, no se trata de 'iglesias', sino 'sectas'.

Odres ('iglesias') y Vinos (Credos - Creencias)

Ninguno como el Divino Maestro para explicarnos el mecanismo de 'salida' de las 'iglesias', en Lucas 5:37-39, Mateo 9:17 y Marcos 2:22. Un Odre Viejo es una 'iglesia madre', formada por sus clérigos (ministros) y láicos (miembros). El Vino Añejo es el Credo, o declaración del conjunto de doctrinas de sus clérigos y creencias y prácticas en general; El vino añejo embriaga, y ninguno quiere ningún vino nuevo en la 'iglesia madre'. Isaias 28 nos cuenta sobre los efectos del vino añejo, el que se fermenta por una levadura, sobre el pueblo de Dios en Israel.

El Vino Nuevo es una Herejia; un credo nuevo, un conjunto de creencias que no concuerdan con el Vino Añejo o Viejo de la 'iglesia madre' o creencias oficiales de los ministros. Los "Herejes" son los miembros de la 'iglesia madre' que presentan, en su seno, el Vino Nuevo. Estos son echados de la iglesia: rompiendose el Odre Viejo. Si logran salir con vida, los Herejes se convertirán en "Pioneros y Edificadores" de una 'iglesia nueva' u Odre Nuevo, conformada por los Edificadores (Clérigos) y sus miembros nuevos (láicos), que aceptarán con gusto el Vino Nuevo.

La enseñanza va dirigida a los herejes, para que no echen su vino nuevo en los odres viejos, sino que partan y conformen su propio Odre Nuevo donde echar su vino, pues el Odre Nuevo sostendrá el vino nuevo sin perderlo. También nos dice: No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen. (Mateo 7:6), recalcando que no echemos vino nuevo en odres viejos, porque así podemos provocar lo siguiente: Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. (Juan 16:2)

Los Edificadores, Pioneros, Fundadores: Antiguos Herejes

Los Herejes, como Martín Lutero, son también fundadores, edificadores de 'nuevas iglesias', acerca de los cuales nos enseña el Divino Maestro en Mateo 7:24-27. La parábola de los dos cimientos enseña que las consecuencias de la prudencia y de la insensatez de los edificadores se transrfiere a la 'iglesia' que funda, que será la que sufrirá las consecuencas de la insensatez de sus pioneros o edificadores, cayendo estrepitosamente y sufriendo la ruina.

En esta introducción hemos aprendido que las 'iglesias son 'sectas', que 'iglesia' de la que somos miembros es Prudente o Insensata, sin términos medios; que las prudentes permanecerán, pero que las insensatas caerán y será grande su ruina, las prudentes entrarán a las bodas, las insensatas quedarán fuera. Aprendimos que los Perros y Cerdos estarán entre aquellos que el Señor Jesús negará aquel día, aunque aún nos falta precisar cómo es que lo negamos delante de los hombres.