I Corintios: Contra las Sectas

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.(Efesios 6:12)

Aún nos sorprende y deja perplejos establecer la cita de arriba de frente al estudio de mi querida 'iglesia', más es porque ejerce potestad sobre sus miembros, al punto en que el mismo Maestro de Galilea testifica lo que pasa cuando un creyente pone sus perlas delante de los cerdos, y lo santo delante de los perros (Mateo 7:6 y Juan 16:2). No echar vino nuevo en odres viejos, porque se rompen.

El apóstol pablo es advertido por los hermanos de Cloé, de que había contiendas en la iglesia de Corinto (1 Corintios 1:11), rogándoles por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.(1 corintios 1:10) Para que todos tuvieran la mente de Cristo.

Cristo: Poder y Sabiduría de Dios

Maldito el que confía en el hombre y no en el Señor. Porque ha enloquecido Dios la sabiduría de los sabios, complaciéndose en la locura de la predicación del Evangelio Eterno, que es tropezadero a los que se pierden, pues siendo carnales no pueden discernir las cosas espirituales escondidas en las Escrituras. Esto es el Cristo Crucificado. Para que nadie se jacte en su presencia.

Porque la Revelación es por el Espíritu

Hermanos míos. Donde no hay poder no hay revelación, porque la fe se basa en el Poder de Dios, en cosas que no suben a la imaginación de los hombres. Porque humanamente, ninguno de los hombres puede saber los secretos de Dios, sino el Espíritu de Dios, quien a su vez lo cede a quien otorga poder.

Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. (1 corintios 2:14)

Colaboradores de Dios: Edificadores Fatuos y Prudentes: Edificadores de 'iglesias' Fatuas y Prudentes : La Apostasía 2

La Iglesia Cristiana es Edificada, Instruida, por los colaboradores de Dios, por sus apóstoles y ministros, que son los que toman de la Revelación del Espíritu para edificar el Evangelio Eterno en nuestras mentes y corazones. Sin embargo también interviene el Enemigo y sus apóstatas y ministros, quienes incluyen errores que destruyen lo edificado en los creyentes.

CADA UNO MIRE CÓMO SOBREEDIFICA

Porque la Obra de cada Edificador será probada, como el Oro se purifica en el fuego. La obra de unos edificadores permanecerá, mientras que la obra de otros será consumida por las llamas; no importa lo que edifiquen, el fuego probará si esta obra viene de Dios, del Espíritu Santo, de la Roca de la Eternidad, o si proviene de teorías de sabiduría humana que perece.

Cada generación la ciencia se multiplica, y las nuevas generaciones no tienden a reconocer la grandeza de los hombres del pasado, poniendo su confianza en el Poder de Dios. Son estas nuevas generaciones, estudiando diligentemente las Sagradas Escrituras, quienes descubrirán los errores, y las cosas de hombres enseñadas como venidas del Evangelio Eterno.

Citamos a Martín Lutero, Juan Huss, Wieclieff, entre otros tantos, que estudiaron las Sagradas Escrituras y encontraron que los credos de su iglesia no eran conforme a las Sagradas Escrituras, unos lucharon y fueron quemados, otros lograron sobrevivir y dejar su legado a las futuras generaciones, como que La Justicia viene por la Fe Sola.

Las consecuencias de la Carnalidad

La Iglesia de Corinto del siglo primero, como la Iglesia Cristiana del Siglo 21, son carnales por causa de las sectas, que se originan cuando alguno de los hermanos comienza a pensar más de lo que está escrito, y se hincha, se hace vanidoso y orgulloso, y por su culpa los unos y los otros se inflan unos contra otros. (1 Corintios 4:6). Porque este hermano se llena de seguidores que defienden sus ideas y teorías.

Los sectarios de Corinto reinaban sin Pablo y el Espíritu Santo, y no podemos decir lo contrario de la Iglesia Cristiana del Siglo 21, cada 'iglesia' es un reino independiente del Reino de los Cielos, cuyo trono dirigencial está ocupado por el Espíritu Santo Consolador. Los pecados pululan en las iglesias carnales, según se explica al comienzo del capítulo 6 de 1 de Corintios.

Negando al Señor

Es necesario distinguir los dos niveles de la fornicación. La carnalidad da origen a pecados de la carne en el seno de la iglesia; pero el entregar los miembros del Cuerpo de Cristo a una 'iglesia' es fornicación contra el Cuerpo de Cristo, la Verdadera Iglesia del Señor. Porque: ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. (1 Corintios 6:15-16).

Dice claramente que cuando tomamos un miembro del Cuerpo de Cristo, y lo asignamos a una ramera, estamos en fornicación contra el Cuerpo de Cristo, esto es, cuando lo asignamos a una 'iglesia', dejando de ser miembro de Cristo para testificar: "Yo soy de la 'iglesia' equis". No debemos olvidar que no encontramos miembros en el Cuerpo de Cristo, sino que todos somos miembros de una 'iglesia', de lo cual hemos de arrepentirnos, por negar a nuestro Señor; de manera que si lo negamos, Él también nos negará a nosotros.