Que de mí compres Vestiduras Blancas

Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres... vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergÁ¼enza de tu desnudez;... (Apocalipsis 3:18)

En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada en sus joyas. (Isaías 61:10) Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; Misericordia y Verdad van delante de tu rostro. (Salmos 89:14) Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. (Gálatas 3:26-27)

por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, (Romanos 3:23) y Porque la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23), la muerte eterna, después del Juicio Final, solamente El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. (Marcos 16:16), por cuanto todos pecaron.

Las Vestiduras de Salvación, el Manto de Justicia del Mesías (Isaías 61:10) le es concedido gratuitamente a todo aquel que cree y es bautizado en el Cuerpo de Cristo por el Espíritu. Sin ellas nadie entrará al cielo, ni siquiera a las bodas del Cordero, porque Dios examinará si todos estamos debidamente vestidos.

Evidentemente las Vestiduras de Salvación, el Manto de Justicia del Mesías, también ha de cubrir al cuerpo Ministerial de las 'iglesias' o 'denominaciones' del siglo 21, todos los cuales están desnudos ante Dios, todos los cuales han perdido el Manto de Justicia.

El Alcance de la Misericordia de Dios

El Ejercicio de la Misericordia en Cristo comienza a nivel de los Laicos co-deudores de Cristo. Cuando un hermano peca y otro hermano se entera, o es víctima de la transgresión de su hermano; es su deber amonestar a su hermano con amor, invitandolo al arrepentimiento y a devolver la prenda. Entonces si el co-deudor reconoce su falta; la Misericordia del Primero será tal, que cuando nos justificamos a nosotros mismos, ocultando nuestras faltas de las demás personas. Ambos guardarán, enterrarán el asunto para siempre.

Si el hermano que comete la falta no lo reconoce, y pide perdón, hasta setenta veces siete, para poner un número que el hombre por sí mismo no podría soportar, entonces el primer hermano estará obligado a presentar el caso a otro hermano, de manera discreta. Preferiblemente un anciano o diácono. Esta segunda persona pregunta: ¿Ya ha tratado el tema con el deudor y éste no ha reconicido culpa alguna?. Si la respuesta es negativa, entonces impulsará al hermano a tratar el asunto con el otro antes de venir de nuevo ante su presencia. Si la respuesta es positiva, entonces le pedirá conocer el caso: Y si juzga que no hay pecado, instará al hermano a olvidar el caso; pero si juzga que en verdad hay una falta, entonces continúa el procedimiento, y el hermano como el anciano o diácono, se presentarán discretamente ante el hermano considerado en falta. Ambos amonestan al hermano, y si este reconoce su culpa, entonces, todo queda enterrado entre los tres (3) para siempre. Pero si no reconoce la culpa...

Corresponde pasar al Tercer nivel que es la Iglesia, previa presentación del caso al CUERPO MINISTERIAL de la Iglesia. Pudiéndo hacerse diligencias para procurar el arrepentimiento del hermano, pero si todo este cuerpo juzga que es culpable de transgresión, entonces lo presentará a la iglesia; y si delante de la iglesia no se retractare de su actitud, entonces se le tendrá como una visita. Es decir, no podrá participar en los servicios. Aún se trate de un problema muy grave.

Misericordia para con los Creyentes

El Padrenuestro enseña: ' Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.' y la recomendación no solicitada al Señor es: Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.. No señala específica y esclusivamente a los mandamientos morales de Dios, sino que incluye muchas otras cosas en la relación de los humanos. Muchas personas pueden ser ofendidas por nosotros en las cosas menos esperadas; pero también podemos resultar ofendidos por muchas cosas; entre ellas por HEREJ͍A O APOSTAS͍A.

SE DEFINE HEREJ͍A COMO UNA CREENCIA QUE CONTRADICE LA DOCTRINA OFICIAL RECONOCIDA POR UNA IGLESIA. Asimiemo se puede definir como APOSTAS͍A A UNA CREENCIA QUE NIEGA LA FE DE LA IGLESIA, O UNA ENSEÑANZA CONTRARIA A LAS CREENCIAS DE LA IGLESIA.

Por estas ofensas han muerto y han sido perseguidas más personas que en todas las guerras. Desde que surgió la doctrina de la trinidad en los primeros siglos de la era Cristiana, los llamados creyentes comenzaron a matarse unos a otros por herejías y apostasías. En un tiempo fué un crímen moral portar una Biblia.

Todos nosotros juzgamos las creencias Cristianas de los demás utilizando como vara de medir nuestras propias creencias. Esto es porque nuestras creencias, nuestra fe, es para cada uno de los seres humanos, LA VERDAD misma. Una Grande Hipocresía hay en nosotros.

Misericordia para con las otras 'iglesias' y sus ángeles.

ES MANDAMIENTO DE DIOS, NO JUZGAR A OTROS CON MEDIDAS INJUSTAS PARA CONDENAR. (Mateo 7:1-6) NO ES LICITO ACUSAR A NADIE EN SU AUSENCIA PORQUE ESTO ES CHISME, QUE CONDENA NEGANDO LA OPORTUNIDAD DE DEFENSA.

Cuando juzgamos a otros, tomando por vara de medir nuestras creencias cuando sabemos de antemano que difieren, las creencias del que juzgamos siempre serán condenadas; lo que será aún más condenable cuando la persona acusada no se encuentra presente para defenderse. ES POR ESTO QUE EL MANTO DE JUSTICIA DE CRISTO HA CA͍DO DE LOS HOMBROS DEL ÁNGEL DE LA IGLESIA EN LAODICEA; HIPÓCRITA QUE QUIERE SACAR EL ERROR DE LA INTERPRETACIÓN DE LA OTRA SECTA, MIENTRAS QUE SE NIEGA A VERIFICAR EL TREMENDO ERROR EN SU PROPIA INTERPRETACIӍN.