Sé pues Celoso, y ARREPIÉNTETE

Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. (Apocalipsis 3:19)

Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. (Apocalipsis 3:17)

¡Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad! La consabida respuesta a cualquier tentativa de señalarle un error de interpretación, a uno de los Cuerpos Ministeriales de las Iglesias del Siglo 21, según el Señor.

¿No es que nuestro Señor y Dios enrrostra al Ministerio de todas y cada una de las 'iglesias' del siglo 21, que la interpretación que tienen de la Santa Palabra de Dios no es más que 'menas' que pueden contener alguna cantidad de oro, pero que no son suficientes para establecer que su poseedor es rico, sino que, en este caso, un pobre y menesteroso? En su megalomanía cree poseer el oro más puro y valioso, cuando en realidad no lo es.

La Megalomanía o Delirio de Grandeza le hace verse a sí mismo como el rey o príncipe de todos los demás ministeriales, ocupando el centro del universo de ellos, como todo lo que posee. Piensa fírmemente que sus Interpretaciones particulares de la Santa Palabra de Dios le hacen superior a todos sus hermanos de las demás 'iglesias', y apuesta a que todos deben reconocer SUS VERDADES para entrar en ARMON͍A CON DIOS, para colocarse DEL LADO DE DIOS.

Los Ministeriales de las 'iglesias' en Laodicea del siglo 21 no se detienen a pensar que si existen más de 4000 'iglesias' es porque existe igual número de Interpretaciones diferentes de la Santa Palabra de Dios al mismo tiempo; solo que la de ellos es perfecta, y que las demás, en cuanto difieran de la propia, están erradas, son apóstatas, porque él es el único apóstol.

El extremo de los Ministeriales de las 'iglesias' de Laodicea consiste en la crianza y defensa de perros y cerdos (Mateo 7:6) en sus filas, listos para devorar cualquier atisbo de protesta, intento de reforma, o manifestación de opiniones contrarias a la Interpretación que le hace ser tan ricos. Los procedimientos son bien conocidos, no aceptar nada, aislar, difamar, excluir y excomulgar todo creyente, clérigo o láico, que cometa el sacrilegio de presentar herejía contra la Verdad establecida.

Hay quienes negarán lo anterior, más sin embargo ésta es la causa fundamental por la cual los Ministeriales de las 'iglesias' Laodicenses del siglo 21 se autodespojan de la Vestidura de Justicia de Cristo, porque no perdonan, y en consecuencia, no serán perdonados por el Padre, por obradores de maldad.

Porque el Señor no levantó un solo profeta de entre los altos dirigentes religiosos y gubernamentales de Israel, sino que los llamó de sus ocupaciones, o los llamó siendo niños, para avergonzar a lo sabio y a lo fuerte.

¿Arrepentirse de Que?

Por Negarse a Revisar junto con los laicos la Interpretación de todos de la Santa Palabra de Dios. El procedimiento para conocer una propuesta de modificación de Interpretación de la Palabra de Dios, tiene por objeto neutralizar el proponente. El Señor llama a esto, el Odre Viejo que se Rompe con el Vino Nuevo; porque el Odre Viejo se niega a renovarse, y se convierte en una Sagrada Inquisición contra los herejes. Ninguna Interpretación es de la 'iglesia' mientras sus laicos y clérigos así lo decidan, después de un estudio sincero y dedicado de las posiciones. Los asuntos tratados se conservan para ser considerados en propuestas posteriores. ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo! dice el Señor, (Mateo 7:5) Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno, (Marcos 9:47)

De su Hipocresía: Porque procurra corregir la Interpretación de las otras 'iglesias' y murmurar de ellas delante de su propia congregación, en su ausencia y sin dar razón ni oportunidad de defensa.

De Perseguir a sus Hermanos: Por lo cual ha perdido su Vestidura de Justicia Inmerecida de Dios, ya que mantiene "cerdos y perros" amaestrados para asaltar a todo clérigo o hermano de su propia 'iglesia' que plantee una revisión o cambio de alguno de los puntos doctrinales negociables o innegociables de la Iglesia, y pretender abrogarse el derecho de decidir por encima del pueblo láico sobre las Interpretaciones que serán aceptadas. Por buscar confundir a todo el que propone un cambio, obligandolo a retractarse; por presentarse dizque a oir, pero con los oídos tapados por sus superiores, para que no oigan, ni entiendan, sino que solo digan no, no, y no; por difamar a todo aquel que plantea cambios en la Interpretación, por echar fuera del ministerio a los clérigos 'rebeldes', por excomulgar y tratar como a pecadores a todo considerado hereje.

Sé, pues, celoso

¿Quién tendrá Celo de Dios? ¿Quién será el Finees? Porque este mensaje no está oculto a los ministeriales, sino que lo conocen y sin embargo continúan con su actitud de prepotencia y altanería ante los ojos del Señor... mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. (Daniel 11:32). Amén.