El primer hombre Adán

Las ilustraciones a ambos lados muestran imágenes extraídas de las narraciones dadas por los profetas de Dios mediante visiones, de manera que son una representación de cosas que no se ven, las cuales, conforme a las interpretaciones dadas por ángeles de Dios, representan naciones y confederaciones de naciones que han ejercido dominio sobre el reino de Judea, y sobre la Iglesia, esto es, sobre el pueblo de Dios.

A la izquierda el León alado que representa el Imperio Babilónico, el Oso que representa el Imperio Medo-Persa, el Leopardo que representa el Imperio Greco-Macedónico, y la Bestia, que representa al Imperio Romano; mientras que a la derecha la bestia representativa del poder Europeo y la Mujer vil. Todas estas son potestades del Mundo, que es el Primer Hombre Adán.

El Espíritu de Dios mostró a sus siervos en visión profética todas estas bestias en acción. Las bestias son la manera en que el creador espera que percibamos las naciones imperiales y sus obras en la tierra, que son glorias (Proverbios 14:28 pp) y/o semejanzas de hombres, compuesta por pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. (Apocalípsis 17:1, 3 y 15). En las ilustraciones arriba, las bestias muestran una 'imágen', lo que hoy los hombres denominan 'imágen corporativa', estas son las imágenes corporativas de las naciones así presentadas a nosotros.

El creador interviene con el Diluvio

Mediante el diluvio universal, el creador reduce de nuevo la población a solo ocho (8) habitantes, reiniciando el Mundo, en una unidad social universal, la familia; poco tiempo después, confunde las lenguas, y las familias se fueron dispersando en tribus y más adelante en ciudades y naciones. De manera que hubo imperios, como el Egipcio, el Babilónico y el Sirio antes de que Israel se constituyera en reino, antes de que Judá se constituyera en un reino apartado de Dios con la Bendición y la Primogenitura entre todas las naciones. Más por causa de su prevaricación contra el Anatema que presupone el Juramento con las Maldiciones para la desobediencia, será entregada a la serie de imperios que surgen en su entorno, hasta ser destruida.

Nabucodonosor: Siete (7) tiempos de locura.

El rey pagano, Nabucodonosor escribió en la Biblia, y consecuentemente por inspiración Divina acerca de su Soberbia y acerca de los siete (7) años en que anduvo entre los animales como uno más de ellos. Efectivamente, el número siete (7) es el número más frecuente (moda) en toda la profecía apocalíptica, este nos enseña que habría siete imperios sucesivos que ostentarían el poder hasta que como él, reconocieran que solo hay un Dios cuya voluntad prevalece. Y mediante las profecías de Daniel, se pueden conocer los primeros cuatro (4) citados ordenadamente; 1) Babilonia, 2) Medo-Persia, 3) Macedonia - Diádocos, 4) Roma; los tres (3) restantes se nos muestran en el Apocalípsis, y que son; 5) la Primera Bestia de Apocalípsis 13, 6) la Segunda Bestia de Apocalípsis 13, y 7) la Bestia de Apocalípsis 15. Estas son también las Siete Cabezas del Dragón y de las bestias de Apocalípsis 13 y 15.

Efecto de la Impiedad e Injusticia de los Hombres sobre las "imágenes" de las sociedades.

En cierta ocasión el Creador mostró al apóstol Pedro una visión en extasis (Hechos 10:11-12; 11:5-7) donde le mostraba todas las naciones de los paganos o gentiles en la forma de animales inmundos de toda índole. Luego, en Romanos 1 el apóstol manifiesta que la Ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que detienen con injusticia la verdad (Romanos 1:18), porque esta tiene la facultad de cambiar para mal la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. (Romanos 1:23) Esto es, que cambian la imágen de Dios en la semejanza de la humanidad, por las imágenes de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles, precísamente las imágenes que se acaban de mostrar arriba.

Si ponemos la imagen de un individuo humano a la izquierda, y la imágen del dragón, que es la serpiente antigua a la derecha, alcanzaremos la enseñanza que se transmite en Romanos 1, y es que la semejanza del hombre Adán se vino degradando, mostrándose como la imágen de hombre corruptible, luego de aves, luego de cuadrúpedos, y finalmente en la forma de reptiles en la medida en que pasaban los siglos bajo el dominio del reino de las tinieblas, hasta tomar la forma del dragón, como se muestra la primera bestia de Apocalipsis 13, que se muestra como el Hijo del Dragón, la descendencia de la serpiente. En la medida en que se incrementa la Injusticia y la Impiedad en las sociedades humanas, la imágen de Dios se degrada hacia la imágen del dragón.