La Creación del Hombre

Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza;... (Genesis 1:26)

La Investigación Cristiana de la Santa Palabra de Dios, está llamada a alimentarse de dos fuentes: Primera Fuente: La Santa Palabra de Dios (Juan 5:39) y, Segunda Fuente: La Naturaleza, que es en sí misma la demostración del eterno poder y deidad del creador, evidente en todas las cosas hechas desde la creación del mundo (Romanos 1:20); en la primera tenemos la guía, en la segunda comprobamos la primera. También debe ser hecha acomodando lo espiritual a lo espiritual (1 Corintios 2:6-13), con discernimiento espiritual, muy ligado a la fe, porque por él podemos ver las cosas que se esperan y las cosas que no se ven.

El Hombre sería creado en dos formas diferentes

La primera forma del hombre sería a la Imágen de Dios Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. (Genesis 1:27)... LEASE BIEN: Se dice y se repite "A SU IMAGEN, A IMAGEN DE DIOS, NO A SU SEMEJANZA.

En hebreo se utiliza "tzelem" que es derivada de otra palabra hebrea, más breve, "tzel" que significa "sombra", lo que nos orienta definitivamente a un objeto corporeo, tangible, material, visible a los ojos de la cara y otros instrumentos similares, y que, proyecta sombra. En griego, la palabra es "eikova" con exactamente el mismo significado.

Google la define imágen como "Figura de una persona o cosa captada por el ojo, por un espejo, un aparato óptico, una placa fotográfica, etc., gracias a los rayos de luz que recibe y proyecta. Y además como "Representación plástica de una persona o de una cosa, especialmente efigie que es objeto de culto. En consecuencia, el hombre a la imágen de Dios es el INDIVIDUO HUMANO. Éste fué creado el día sexto de la semana de la creación.

Otra clase o tipo de persona en la Biblia

El apóstol Pablo nos presenta el "Cuerpo de Cristo" (1 Corintios 12), el que muchos han graficado como en la ilustración a la izquierda. Este cuerpo está formado por personas, así como nuestros cuerpos están formados por células. La primera persona en este cuerpo es Nuestro Señor Jesús el Mesías en su Santo Espíritu, en el Pentecostés, se admitieron los discípulos congregados en Jerusalén, y ese mismo día otros miles de personas que creyeron y fueron bautizadas para ser miembros de la Iglesia. Así hoy, todos los que vivimos en la Iglesia, somos los miembros del Cristo Corporativo Viviente.

En 1 Corintios 15:45 leemos: Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante, que confirma no solamente la existencia de este Cuerpo de Cristo, sino que nos confirma que hubo o hay un Primer Hombre Adán con las mismas características.

Genesis 2 cuentan sobre la creación de Adán, acerca del cual testifica que: Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados. (Genesis 5:1-2). y llamó el nombre de ELLOS ADAN. Observese bien que se habla de una semejanza formada por muchos individuos.

LA 'IMAGEN' DE LA SEMEJANZA

Lo más natural al hablarse de una "semejanza de hombre" como el primero y el postrer Adán, será imaginar estas corporaciones de hombres con la forma de un hombre, como lo muestra la ilustración arriba, sin embargo la 'imágenes' de las semejanzas de hombres más generalmente presentadas en las Sagradas Escrituras no se corresponden con ésta, sino con las de 'animales', como leemos que los hombres impíos Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. (Romanos 1:22-25).

Esta es la triste historia de la Semejanza de Adán, creada por Dios mostrando su propia 'imágen', más degradada por los hombres hasta presentar imágenes de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles (Romanos 1:23). Y ¿cómo el Creador nos muestra esto? a través de las visiones proféticas de Daniel y Apocalípsis, así como en el sueño de Pedro en el caso de Cornelio, (Hechos 10:10-17).

Las semejanzas de hombres son las corporaciones o uniones de individuos en torno a propósitos o identidad, como las empresas y las naciones. Éstas no pueden ser percibidas con los ojos de la cara, sino solo con los ojos del entendimiento, son por ende, cosas celestiales, intangibles, invisibles. Solo los efectos de la actividad de los individuos o personas a la imágen de Dios los que se observan en la naturaleza, creando o destruyendo semejanzas de hombres mediante guerras, haciendolos unos esclavos o servidores de los otros. Este quehacer es el que presentan las profecías de Daniel y Apocalípsis, así como las parábolas proféticas.