Ni Perros ni Cerdos

Si me amáis, guardad mis mandamientos. (Juan 14:15) ; No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen. (Mateo 7:6)

Efectivamente, Nuestro Señor Jesús el Mesías no solamente nos ha dado un nuevo mandamiento al mandarnos amarnos los unos a los otros como Él nos amó, sino que en el Sermón del Monte también nos dejó mandamientos, uno de los cuales se transcribe arriba.

Los perros y los cerdos son los que matan a los santos del Altísimo, los que mataron todos los profetas de la antiguedad, al Hijo de Dios, y los que continuaron matando los creyentes en el Mesías de toda nación, tribu, lengua y pueblo, por cuanto éstos han representado la disensión y la herejía en todos los tiempos, la presentación de entendimientos diferentes a los previamente establecidos y reconocidos por la autoridad religiosa.

Los perros y los cerdos, no solamente pisotean toda herejía, sino que se vuelven contra quienes manifiestan la herejía con el propósito de silenciarlos, vilipendiarlos, perseguirlos, encarcelarlos y matarlos, como bién confirma el Señor y Mesías: Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. (Juan 16:2)