Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron en Apostasía.

Cuando las iglesias 'salen' como hermosas flores del botón que representa la Iglesia Medieval, sus ministerios arden en la flama de fuego dada por el Espíritu y el Poder de Elías; sin embargo, poco a poco la llama de sus ministerios se apagan, quedando las iglesias en tinieblas en su interior, y en esa oscuridad, TODAS DUERMEN y NO VIGILAN, entran en el estado de Apostasía conocido como tiempo LAODICEA.

Los Cuerpos Ministeriales logran su objetivo de acallar efectivamente toda HEREJÍA INTERNA, y no hacen caso de las críticas que otros cuerpos ministeriales de otras sectas lanzan contra sus enseñanzas, en la convicción de que poseen la más alta expresión del EVANGELIO ETERNO, Y QUE DE NINGUNA COSA TIENEN NECESIDAD DE QUE LES ENSEÑEN. Han convertido el Estudio de la Santa Palabra de Dios, en Adoctrinamiento de sus Interpretaciones particulares de las Sagradas Escrituras; TODO INCENDIO ES APAGADO DE MANERA EFECTIVA, la última apostasía se ha encumbrado en la Iglesia.

Las diez (10) vírgenes durmientes, como se ilustra arriba, duermen ciegas por causa de sus diez (10) lámparas, no hay avances, hay estancamiento. La Apostasía es denunciada por el Amén, y Testigo Fiel y Verdadero cuando afirma: Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. (Apocalipsis 3:17)

Todo ministro ha sido entrenado para dar la respuesta "más adecuada" al asunto, cuando un ignorante, indocto a las enseñanzas oficiales, y siempre pecador abierto, presenta alguna sugerencia de cambio. Toda herejía es falsa por defecto, porque va en contra de lo que "todos creemos", y eso no puede ser soportado en la iglesia. Los odres viejos (ministerio oficial) está acostumbrado a su vino viejo, añejo, las doctrinas de sus ancianos, de sus antecesores, de sus pioneros; Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor. (Marcos 5:36-39). De manera que cuando un creyente se presenta con una "Herejía" o vino nuevo, no puede apreciar si es mejor, por lo dicho por el Señor.

No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen. (Mateo 7:6), porque lo que el hombre cree es lo que es verdad para sí, de manera que cualquier cosa contraria o diferente a lo que cree, símplemente no es verdad para él.

Las iglesias del siglo 21 por igual, porque la condición del Ángel de la Iglesia es determinante para que la Iglesia duerma. De manera que, bajo esta apostasía, no hay cabida para el avance y el desarrollo de la Verdad del Evangelio, echada por tierra por la apostasía, lo que aún no asimila el ministerio laodicense.

De ahí que la Divina recomendación apunta directamente al Ministerio, ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. (Mateo 7:5)

Trasfondo Espiritual en Laodicea

La Condición del Templo Espiritual en Esdras 4 (Laodicea)

La ilustración arriba muestra la condición del Templo de Jerusalén cuando, después de restaurar el Altar y el Culto, los Enemigos de Judá logran detener la obra de la Restauración. Sin embargo, una vez que se neutraliza la amenaza, el pueblo ya se había dedicado a construir sus propias casas (sectas), mientras la Casa de Dios permanecía en ruinas. Según narran las Sagradas Escrituras, los llamados a reconstruir no eran escuchados, y no es sino hasta que profetizan Hageo y Zacarías (Esdras 5:1) que el pueblo se levanta a terminar la Obra de la Reedificación del Templo.

En este caso, el Templo de Jerusalén es sombra y figura profética del Santuario Celestial que Dios edifica en nuestras mentes y corazones mediante la enseñanza del Evangelio Eterno, generación tras generación. Así como Babilonia destruye la nación y el Templo en dos etapas, así también Roma Imperial y Papal-Medieval realizan su obra de Apostasía, destruyendo el Templo escrito en las mentes y corazones de las generaciones que vivieron esos primeros tres tiempos y medio. La Reforma Protestante queda representada por la obra de RESTAURACIÓN DEL ALTAR Y EL RESTABLECIMIENTO DEL CULTO JUDÍO; más así como los enemigos deitnen la obra, la Iglesia entra en el período o tiempo de Laodicea, todos duermen, edifican sus propias casas, pero no la Casa del Señor., y no es hasta que Hageo y Zacarías profetizan que el pueblo se levanta para terminar la obra de la Restauración del Templo., y no es hasta nuestros tiempos que la obra de la Restauración de la Verdad del Evangelio Eterno es concluida.

Quienes buscan perpetuar en la eternidad las enseñanzas recibidas de sus ancestros a través de sus escritos, son los enemigos del pueblo de Dios, llamados a restaurar la verdad. El Estudio de esta profecía simbólica se encuentra en "El Pacto de Dios con David".